lunes, 18 de marzo de 2013



Mi voz te nombra
sin dejar de hacerlo

y te llamo a cada instante
aún cuando tú no estás.

Mi voz te nombra
llamándote dulcemente

mi amor... mi cielo... 
y no me puedes escuchar.


Mi voz te nombra y
en el silencio se apaga

porque tú no la escuchas
es que tan lejano estás!


Mi voz es como un susurro 
tranquilo como agua de mar

y en el silencio te llama 
aún cuando tú no estás...

Como un susurro lejano y silencioso 
como un velero desierto en altamar 

como una noche azul y sin estrellas 
es tu voz que yo amo más y más. 

Como una música celeste y melodiosa 
como una flor sedosa y muy brillante 
como dos seres que se aman sin palabras 
es tu voz que dentro de mí está. 

Como todo lo más hermoso y bueno 
como tus ojos que parecen hablar 
como este amor que late aquí en mi pecho 
es tu voz tan bella y sin igual


Prisionera si,  prisionera de dualidad
ángel de bondad,  ángel de la pasión
que arrastra, que quema,  que ahuyenta
aquellos que hoy luchan contra la razón.

Lujuria que se desata cuando siente
cuando el corazón ama, sale el deseo 
cuando la mirada se fija en la tuya
y la boca ansia a los húmedos besos

Prisionera que huye para no sentir
que solo puede desear con el corazón
dejando su cuerpo como un suave mapa
para bañarlo entero con calor de amor. 

Ángel de fuego prisionera de pasión
que busca tu cuerpo, tus manos y voz
que se entrega prisionera a tu merced
y sentirse amada hasta que nace el sol.

Prisionera si, prisionera de dualidad
el ángel de amor, ángel de la pasión 
aceptando cada día su innata condición
el solo desear cuando entrega su amor.

viernes, 15 de marzo de 2013

"Cenizas" Alejandra Pizarnik





La noche se astilló de estrellas
mirándome alucinada
el aire arroja odio
embellecido su rostro
con música.

Pronto nos iremos

Arcano sueño
antepasado de mi sonrisa
el mundo está demacrado
y hay candado pero no llaves
y hay pavor pero no lágrimas.

¿Qué haré conmigo?

Porque a Ti te debo lo que soy

Pero no tengo mañana

Porque a Ti te...

La noche sufre.


jueves, 14 de marzo de 2013

Carta a mi Madre




Siempre es complicado escribir esto,  porque probablemente no alcancen todas las palabras que existen en el mundo para poder describir todo lo que te tengo que agradecer.  Desde que era pequeña dejaste a un lado todo para dedicarte en cuerpo y alma a hacer de mi la persona que soy ahora.  El empeño,  la fuerza,  la valentia,  son cualidades que ahora tengo gracias a ti,  por cómo te has volcado en mi.  Por ser la pequeña y "tenerme tarde",  hizo que no me quitaras ni ojo de encima ni un sólo momento.  Algo que aveces me molestaba pero que con el tiempo he llegado a comprender.  Recuerdo la etapa de la adolescencia en la que no 
entendía el porqué de tu sobreprotección,  tenias un miedo horrible,  parecia aveces enfermizo,  a que alguien ó algo pudiese hacerme daño y ahi estarías tu para impedirlo.  Hoy lo entiendo.  La entrega sin límites,  el "aqui estoy hagas lo que hagas",  el amor,  el cariño que me has dado jamás podré olvidarlo. Ese afecto y esa protección que tú me has dado siempre.  Ese amor incondicional de un inmenso valor,  que a veces me da la sensación que no te he podido agradecer ó me quedo con el miedo de no habértelo demostrado como deberia.  Ese amor de "guerrera",  de "defensa a muerte",  tú solidaridad y tu afecto hacia los demás,  la protección a los tuyos me lo has transmitido desde siempre y nunca podré agradecértelo lo suficiente.  La fuerza con la que siempre has levantado esta familia ha sido mi mayor ejemplo durante años y años y has conseguido dejar ese legado en mi.  Me veo todos los dias cuidando y defendiendo a la gente que quiero con uñas y dientes,  con una entrega desorbitada que sólo tú me has enseñado a tener.  El levantarme y saber que estabas ahi, el dar una opinión que en un segundo me podia levantar ó hundir,  ese poder que siempre has tenido ha sido objeto de mi admiración más profunda.  La facilidad que siempre tuviste para 
saber adaptarte a los tiempos,  a mis ritmos,  a lo que me pasaba, a lo que queria.  Siempre ahi incondicional,  te gustase ó no y sólo por el inmenso amor que siempre me has dado.  Eso sólo lo hace el amor.  ¿Eso yo cómo lo pago? ¿Cómo te lo puedo agradecer? ¿existe tiempo material ó demasiadas palabras para poder hacerlo?..  Nunca hubo nada más valioso que el saber que te tenia ahi pasara lo que pasara.  Han tenido que pasar mucho tiempo para que yo me diese cuenta de ello.  Hasta el fin.  Más allá de todo. Y eso no se paga con nada. Te echo de menos.  Echo de menos tu complicidad,  tu incondicionalidad,  el amor en estado puro.  Gracias por haberme criado con tanto amor y cuidados,  por dejarme crecer sin miedos ,  todo ese cariño y ese amor que solo Tu podrias darme y  que me ha hecho ser la persona que soy hoy en dia 

 GRACIAS.

Te extraño tanto Viejita, me haces tanta falta...

miércoles, 6 de marzo de 2013

"Las esquinas del Alma" Poldy Bird


El alma es como una ciudad que tiene esquinas.

La vida va transitando por sus calles, abriendo puertas para que entren los seres que van a acompañarnos por un tiempo, para que entren las cosas que van a amanecer o destruirnos. 


Hay una esquina para los encuentros, una esquina para la ilusión, una esquina donde se ve nacer el sol. Pero también hay una esquina en la que agitamos el pañuelo de la despedida, una esquina en la que decimos adiós. 


Algunos no la conocen. Otros sabemos de memoria sus baldosas, sus vientos, su color anochecido, su olor salobre a llanto. 


Yo estuve ahí, ahogada de dolor, temblando, sujetando las manos para que no me dejaras. 


Estuve allí la tarde que me dijiste que no estabas seguro de quererme. 


-Dame tiempo,necesito aclararme... No sé si lo que me une a vos es amor, miedo de quedarme solo... 


-¿Y así,de pronto,descubrís que lo nuestro puede ponerse en duda?

 
-Quizás esto era algo que estaba fermentando adentro mío y no me daba cuenta. Recién ahora sale a la superficie, 
lo veo...


-Por favor...no me dejes...
 
-No me ruegues,no me obligues... 


Yo sabía que a los hombres no hay que rogarles, sabía que no hay que rogarles, sabía que no hay que llorar delante de ellos, que le temen al llanto y a la voz que implora, que se asustan de la mendicidad y se espantan del dolor que pueda contagiarlos.


Lo sabía y sin embargo no pude contenerme, no pude dejar de tenderle mis brazos y sacudir mi angustia y mostrarle la herida y desnudar mi grito con esa falta de pudor del que todo lo pierde,del que queda vacío. 


-Solo pido unos días,no te pongas así... 


-No serán unos días.Va a ser para siempre.


¿Por qué no me decís que va a ser para siempre?


¿Por qué no te atreves a hundir el cuchillo y matarme en vez de dejarme agonizando en la incertidumbre? 


-Dramatizas..., Es un papel que te gusta, sabes hacerlo bien.

Siempre te gustó exagerar,buscar el gran efecto. 


-Claro..., Vos sos más práctico, no te gastas: El amor tiene que ir a buscarte, a explicarte, a convencerte.


Tiene que llegarte de afuera en vez de nacer en vos, en vez de arrancar de tu médula y expandirse hacia afuera hasta comprometer todo su universo. 


-Ya está..., Ya lo sabía: Las recriminaciones.


No se puede vivir de esa manera, como querés vivir vos: Naciendo y muriendo en cada acto. 


-Claro..., Hay que cuidarse para durar, para llegar entero a la tibia meta de la tranquilidad...Transitar por un amor sin rasguños, sin abismos, un amor como verde pradera,i gual y mansa, que se pierde en el horizonte.

 
No quisiste  escuchar más.


Dijiste que era porque me lastimaba inútilmente, y te marchaste. 


Que fuerte parecías con tu duda a cuestas.

 
Que frágil parecía yo con mi dolor. 


Pasaron días,semanas,
 meses años. 


Yo me arrastraba por las obligaciones cotidianas, me llevaba a la rastra como quien lleva un muerto. 


Decía "Buen día", comer, cumplir el horario de trabajo, hacer la mueca de la sonrisa. Y luego volver corriendo, jadeando, a la esquina del adiós a repetir de memoria nuestro diálogo, volver a verte fuerte y yéndote: Volver a verme frágil y quedándome con todo mi amor, con los terremotos de mi desesperación, naciendo y muriendo, como vos decías, naciendo y muriendo cada vez. 


Quise telefonearte, ir a buscarte... Me mordí los puños para no hacerlo. 


Esperar,tenía que esperar... 


Y llevándome a cuestas esa espera, empecé a notarme cada vez más liviana.


 Hasta aquella mañana-cercana mañana-en que mi ser caminó solo,en que la sed fue una deliciosa sensación y mi silencio se pobló de ruidos del mundo, de voces de gente, de voces que no eran tu voz y que, sin embargo, penetraban en mí, me llegaban con su forma aún tibia y su sentido.


Mis pasos tenían eco.


El espejo me devolvía mi imagen de una muchacha en la que podía reconocerme.


Entonces volví a la esquina del alma en la que te había llorado, y al recordarte no me pareciste vos el fuerte. 


No. 


Vos sos el débil,el incapaz de nacer y morir en cada acto, de desgarrarse de dolor y emerger de la herida con la cicatriz borrada por el llanto, el incapaz de jugarse la piel y la cordura por un poco de amor. 


Querías pesar, medir, saber con exactitud, separar con el bisturí de la lógica la parte de amor que nos beneficia y la que nos desintegra. 


No, no soy yo la mujer que admita un cariño así. 


Por eso, desde esta esquina del alma, vuelvo a decirte adiós, para siempre adiós. 


Aunque vuelvas...adiós. 

lunes, 25 de febrero de 2013

"La Huella"


Por donde pases, deja una huella.
Para eso, no es necesario que pises fuerte, que te hagas notar con autoritarismo, que trates de llamar la atención con bombos y platillos.
No… No son tus voces de mando, ni tu aspereza, ni tu rigor
lo que marcara el lugar que has ocupado en el trabajo o en tu casa.
Será.. eso de ti que has dado con amor; la palabra al que necesitaba aliento;
la sonrisa al que se acercaba a ti; el consejo al que te lo pedía,
la generosidad para comprender los motivos que llevan a algunos a cometer errores, a herir, a golpear.
Cuando no te agradecen algo que has hecho por otro…
piensa que no lo has hecho con sinceridad…
pues siempre se agradece lo que es generoso, auténtico.
Conozco mucha gente que solo hace favores para que se los agradezcan,
o para pregonarlos y que digan: “que bueno”, “que maravilla”.
Esos no dejan huellas, ni corazones encendidos con lámparas votivas.
Para dejar una huella, hay que quedarse un poco en lo que se hace;la tiza dibujando palabras en el pizarrón del grado,
la esposa planchando la camisa del marido,
la mano apretando con tibieza la manito del hijo…
Para dejar una huella…
chiquita como una corola de violeta, no importa su tamaño,
sino el signo que indique que pasaste por allí.

"A veces te preguntas"


A veces te preguntas con un nudo en la garganta,

si vivir es “esto”.
Y “esto” quiere decir el sacrificio,
las cuentas que debes pagar,
el sueño a la mañana cuando suena el despertador
que te saca de la cama tibia
para que marches al empleo.
“Esto” quiere decir la rutina, los platos por lavar,
el vestido que ya no se usa.
“Esto” quiere decir el apuro, la falta de tiempo,
la postergación obligada de…tantas cosas
que querías tener, que querías hacer.
Y te preguntas si vivir es “esto”,
y no miras tus manos,
no miras que tus pies descalzos
pueden caminar sobre el trébol mojado.
No miras tu cuerpo sano,
tus brazos que al cerrarse pueden abrazar a los hijos,
al hombre querido, o posarse sobre el hombro de la amiga,
del amigo.
Y no hueles hondamente el olor del verano que se acerca.
Y no te metes en los ojos las copas verdes de los árboles
callejeros o de las plazas.
Porque vivir también es esto otro:
sentir profundamente todo, la pena y la alegría.
Salir de los abismos disparada hacia el cielo,
dejar que el alma se nos escape a volar con las alondras,
cerrar los ojos, cuando la realidad es dura,
y con los ojos cerrados volver a caminar
por los senderos que fueron hermosos.
Y luchar. Luchar por lo que amamos.
Y a veces llorar, como ahora,
con estas lágrimas tibias,
con estas lágrimas que tienen nuestra temperatura,
porque estamos vivos.
corazon frasquito2

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Buscandonos

Nadie encuentra lo que no está buscando. No es verdad que las cosas aparecen de pronto; que, sorpresivamente, cuando para la lluvia, vemos una hermosísima flor en el tallo en el que antes no había nada. Allí hubo, por lo menos, un capullo cerrado, algo que estaba por abrirse, por transformarse en flor... 

Cuando un hombre encuentra a una mujer, cuando una mujer encuentra a un hombre... los dos es

taban buscándose. Por soledad. O por dolor. O por ganas de revivir la vida insuflándole oxígeno a los pulmones. O porque sí. ¿Por qué explicarlo todo? ¿Por qué decir que la causa, el efecto, que la casualidad no existe, que...? Mejor pensemos que lo importante es que, cuando no hay alguien a nuestro lado, no hacemos tostadas (¿para mí solamente? No...), no gastamos el frasco de perfume, duran menos las latas de atún y más las milanesas en el freezer, compramos con más nostalgia que alegría un ramito de flores para llevar a casa, y estrenamos muy pocas cosas. Se van yendo las ganas, como se va la luz, poquito a poco... Y la noche nos asesta su golpe con el recuerdo, nos envía sus fantasmas más tristes, sus sombras incansables e inclementes. La noche que no termina nunca, que crece, que atormenta, que entrevera nombres, que ronda, que agiganta las lágrimas hasta transformarlas en un océano. Estamos solos porque no hacemos una llamada. Porque no damos el paso que nos acerca.

Porque no decimos la primera palabra que se transforme en puente. Nadie encuentra lo que no está buscando. ¿Por qué creés que vos y yo nos encontramos? ¿Desde dónde venías acercándote? ¿Desde cuándo yo esperaba que llegaras? ¿Por qué yo? ¿Por qué vos? ¿Por qué nosotros? ¿Por qué creés que no te desviaste, con otro rumbo, que no fuiste más hacia el sur, o más al norte, o al otro lado del mar incalculable? ¿Por qué pensás que me detuve para que pudieras alcanzarme, extender las dos ramas de tus brazos, abarcarme con toda tu ternura como diciéndome "ahora ya no te pasará nada malo, nada triste, nada cruel"; podés dejar de llorar, podés dormir con los ojos cerrados, mansamente y, al despertar, no estarás sola... Nunca más estarás sola. "¿Y yo no estaré solo nunca más...?" ¿Por qué? Porque los dos estábamos buscándonos.

Porque desde aquella lejana, lejanísima primera vez que nos vimos, quedó un delgado, finísimo, invisible hilo uniéndonos... un hilo que nada puede cortar, un hilo que atraviesa paredes, muros, montañas... un hilo indestructible que no soltaste, que no solté, y que al fin volvió a reunirnos para que la historia termine su retrato, tal vez poniendo un poco menos de tonalidad en la paleta, o distintos colores y brillos, pero retornando a los dos mismos protagonistas.

Vos y yo. Regresando. Volviendo al paraíso prometido que salimos a buscar sin saber que lo teníamos tan cerca, debajo de los pies.

Cuando un hombre encuentra a una mujer, cuando una mujer encuentra a un hombre... los dos estaban buscándose. Nadie encuentra lo que no está buscando. ¿Me entendés, ahora?

jueves, 17 de septiembre de 2009

Quisiera



Son tanta las estrellas, que solamente puedo verlas todas juntas cuando miro tus ojos. (si no estoy enojada, si no me acuerdo de algo que hiciste y que no me gusto... y si en el momento en que los miro estoy atravesando una racha de amor de esas que hacen aparecer lindo al mundo).

¿Cuantas cosas se tienen que juntar para que vos encuentres algo bello en mi? Porque yo no soy Linda ; es mas , a medida que va pasando el tiempo me va dando vergüenza lo que antes no me preocupaba: No tener unas manos de uñas largas y cuidadas (porque me las como). No tener una figura elastica, de tigre preparandose para dar un salto hacia el sol.

Tal vez, hace mucho, yo pensaba que la perfeccion no era tan perfecta, y me sentia cercana a esa bella imperfeccion. Claro, pocas veces nos decimos lo que sentimos (es tan obvio). Pocas veces nos decimos como nos vemos (porque casi siempre vemos el recuerdo de nosotros que llevamos dentro, y no la verdadera imagen que enfrentamos).

Yo quisiera ser Linda , Muy Linda para vos.

Porque para mi me basta como soy: encontre la manera de sentirme a traves de la tibieza de tu abrazo rodeandome durante el sueño, de tu manera de quitarme los libros o los paquetes con los que voy cargada casi siempre cuando nos encontramos ; a traves de tu paciencia para soportar mis depresiones.

Pero me gustaria volver a sentirme a traves de un color de pintura para los labios, a traves de un vestido resplandeciente, a traves de un cuerpo elastico y tenso como el de un tigre preparandose para dar un salto hacia el sol. Me gustaria , por Vos.

Porque no se si te basta a vos con mi barullo de letras, mi amistad con el asombro, mi tuteo con el milagro de las pequeñas cosas cotidianas.

No se si te basta con eso, aunque me digas: "Me gusta de vos ese bullir de sentimientos que no acallan la piel ni la costumbre".

Me gustaria ser Linda , Muy Linda para Vos. Me gustaria, por Vos.